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jueves, 13 de mayo de 2010

290. De la lectura salvada por Tanya Punk

A mediados de abril recibí, vía facebook, una invitación a leer en la Feria Municipal del Libro de Guadalajara el sábado 8 de mayo a las 6 de la tarde. Como hacía un buen rato que nadie me invitaba a leer, y, como he repetido en este blog de rato para aca, he andado en otros asuntos alejados de los reflectores y demás (ja), acepté sin tomar en cuenta los riesgos implicados por que la invitación venía de Tanya Cosío (¿Cosío?, no termino de acostumbrarme al nombre nuevo, pero así la vida).



Invité, o más bien, casi a nadie le comenté de esta lectura (eso de las lecturas por momentos me da la impresión de que ya esta superado, pero no me crean mucho, igual y es porque no me invitan a niguna). Poco antes de las seis llegamos a la plaza Guadalajara, lugar en el que según la invitación se efectuaría la lectura. Grande fue nuestra sorpresa al no ver ningún foro, ni sillas, ni objeto alguno que insinuara lo que se suponía tendría lugar minutos después. Acostumbrado a estas sorpresas que nos regalan las instituciones a los que hacemos literatura, encaminamos nuestros pasos al edificio del Ayuntamiento: de menos así evitaríamos el ardiente sol de mayo bajo la sombra de las arcadas municipales.



Apenas habíamos atravesado la puerta cuando la chica, que hasta ese momento no había reconocido, y que hacía de maestra de ceremonias de un evento del cual ni siquiera tenía idea de que tratara, mencionó mi nombre y pidió que por favor me subiera al estrado a dar lectura a mis versitos. Fue entonces que discerní que aquella chica era la estimada Tanya, irreconocible para mí pues la última vez que nos vimos había sido por lo menos dos años atrás, y en aquel entonces usaba otro apellido, ropa oscura y su cabellera era de negro intenso. El cambio cuando llega con todo por lo que veo es radical, como supongo, deben ser los verdaderos cambios.

Que yo recuerde nunca me habían recibido con tanto gusto en una lectura, asi que me sentí un poco apenado; claro que en un santiamén me subí al estrado, en donde además ya se encontraba también el poeta Nungaray. Entre que me aclimataba al lugar me fui enterando de los hechos. Resulta que la lectura fue cancelada bajo el pretexto de que habría un taller de Cholocate (?), al menos esas eran las palabras que enunciaba al microfono nuestra maestra de ceremonias. Pedía una disculpa por invadir así la mesa, sobre todo teniendo en cuenta que estaba preparada para la presentación de un libro del cuál no recuerdo ni su nombre, pero pedía la comprensión pues tampoco se valía que a los poetas, que a los creadores los tratara nadie así. Total que tuve algunos minutos para leer algo de la nueva producción, el público no era de amigos pero la cantidad era casi la misma, después llegó un tercer escribidor que en palabras de Tanya nos deleitó con un acto que sólo se comprende en países del primer mundo. En fin, yo sigo siendo de la vieja guardía que lee de directa voz sin necesidad de hacer mayor faramalla. Shámenme anticuado. No me importa (ja).



Me divertí en esta lectura. Tanya leyó e improvisó con éxito gracias a sus talentos teatrales, el público aguantó las excentricidades de estos poetas citadinos, y al final, sí llegaron algunos amigos con los que nos fuimos a tomar algo de alcohol y luego a ver como eran derrotadas las chivas (nada poético esto últio, creánme).

Quienes desde mi punto de vista y con base en lo que yo me enteré se merecen un tache, son los organizadores de la Feria Municipal que no tuvieron el manor empacho y respeto en cancelar un evento que incluso se encontraba en el programa. Claro, ahí se puede ver una leyenda que dice que la programación puede sufrir cambios de última hora, pero incluso así, se esperaría que se tomaran la delicadeza de dar razones.

¿No se supone que esta nueva administración presume que ellos si entienden y trabajan por la cultura (esa gorda señora)? Pues si esta es la manera de hacerlo, no veo gran diferencia entre el rojo y el azul. Que lamentable, porque en esta ocasión el cartel de la feria si estaba al menos con un buen diseño. Tache entonces a la gente de la Feria Municipal.

Pero la vida sigue... y Chopin espera...


P.S. Las fotos por cierto, fueron tomadas por Lily

lunes, 3 de mayo de 2010

288. Una postal sabatina

Para Mariana, que me pide siempre que no deje de postear...


Chapultepec y López Cotilla, sentado en las escaleras fuera de la heladería Santa Clara.

Cerrada a la circulación vehicular, Chapultepec se ha venido poblando de gente. En grupos de familias, parejas o amigos las personas se reunen, platican, conviven. La ciudad vive, la ciudad se mueve.

Espero a un par de queridos amigos para irnos a un bar a ver el partido de las Chivas contra el Morelia. Me gusta el futbol, pero no tengo mucha confianza en estas chivas. Hace unos minutos dejé a Lily en la gran plaza pues quedo de verse con G. y A. No tenía ningún plan específico y entonces la llamada.

Mientras espero la gente circula frente a mí, algunos en bicicleta, otros pasean a sus perros, hay muchos niños y donde hay niños hay sonrisas y gritos y algarabía.

Leo a Ray Loriga. Días aún más extraños es el título del libro que Fanny me regaló y que por muchas semanas estuvo en mi espera hasta que me animé a romper mi cerco y conocí su depertamento. Visitarla, platicar un raro y recuperar un poco de la camaradería de antaño fue una gran alegría.

Ni yo mismo puedo decir ahora que me ha llevado a distanciarme de muchos conocidos, de una vida de reuniones y fiesta que ahora parece distante, apenas esbozada en fotografías que envejecen en el disco duro de la computadora. Algunos momentos, sin razón específica me planteo la posibilidad de volver, de recuperar algo de ese pasado ligeramente agitado, aunque en general sólo sonrío y me parece absurdo.

Nicho de interrogantes, de transformaciones y medias respuestas; De vivencias: sin los pasos anteriores no podríamos ser lo que ahora somos. Distancia: del mundo y de uno mismo. Proyectos sin finiquitar y otros apenas esbozados.

Platicaba con Lily de la imposibilidad, pese a todos los esfuerzos, para la gente de nuestra generación, de adquirir un departamente por ejemplo como los que construyen actualmente en Chapultepec y Niños Héroes, a unas cuadras de donde estoy sentado. Y es irónico, más bien una burla, que ni uniendo lo que dos ganan se pueda adquirir. Tener entonces que reconocer, por reflejo bizarro, que existe otro mundo al que no pertenecemos que sí puede hacerlo, y lo hace, porque de lo contrario no se construirían esas torres cada vez más comunes en la ciudad.

Por lo regular no escribo de estos asuntos, es quiza la influencia de Loriga, de quien no me canso de decir que su Tokio ya no nos quiere es uno de los libros que más me gustan ( y que volvió a mis manos gracias a la amistad, cariño y acusiosidad de Paty Mata).

Y pese a todo es este un momento de paz, algunos asuntos comienzan a fluir, o simplemente que tal vez cuando uno comienza a confiar en la vida se producen los pequeños grandes milagros.

Estoy pues a punto de encontrarme con unos viejos amigos y como hace mucho no, iremos a ver el futbol y nos tomaremos algunas cervezas. La emoción brinca dentro de mi, la llamada de la alegría, y pienso que esto más la tranquilidad de querer a alguien que también te quiere, y la lectura, son hechos más que suficientes para estar contento.

Por lo demás, a pesar de algunos intentos de poemas, la escritura sigue en pausa. Suena extraño, pero creo que primero tengo que resolver asuntos internos para después intentar una vez más concentrar la palabra en el papel, de menos en la pantalla.

A medida que uno se reconcilia con el mundo y su entorno se reconcilia con uno mismo y la creatividad fluye. O tal vez al revés. El orden de los factores... A fin de cuentas lo importante es desterrar el dolor y la angustia y disfrutar cada instante. Por lo pronto y antes de seguir con esta pedantería tan particular, mejor vuelvo a mi admirado Loriga y a sus Días aún más extraños que sin más, son todos y cada uno de los días que nos ha tocado vivir.

lunes, 25 de enero de 2010

283. La trucha de Schubert


Clarinete, Fagot y flauta transversal. Notas que alegres se agitan para llegar a los oídos transformadas en música. Alegría. Aplausos. Minueto. Danza. Ahora sigue un rondó. Música y el andamiaje poético. Estructura. Minueto. Trío. Beethoven. (fragmento) Antes Bach y Mozart. Oídos abiertos. (Un padre sentado a mi lado le habla a su hija de Beethoven. De su sordera. Ella pregunta). Grandilocuencia. (Un par de niñas coloridamente vestidas corren a un lado del escenario. A sus pies). Aplausos. La trucha de Schubert anuncia una de las interpretes. Historias. Increíble capacidad humana para el arte. Flexibilidad. Expansión. Contradolor. Rondó. Divertimento. Van a interpretar una invención más.

jueves, 21 de enero de 2010

282. Humo en el agua


Todo lo que quería era el poder para protegerla...

Vacío. Recostarse en el vientre líquido mientras los sonidos se resuelven en sordera. Ir y venir de brazos. Remos. Aletas: memoria primigenia. Respiración. Andar sin pasos. Lecho. Tomar consciencia de los átomos de oxígeno que colman los pulmones: se consume y escapa por la boca. Ciclo. Tensión. Flotar sobre la rasgadura. Aire. Agua. Respirar. La visión acuosa del interior: matriz. Movimiento. Métrica y diapasón. Brazos, piernas: Pez: Hombre. Alzar el cuerpo sobre el agua: volar. El vacío se ha llenado. Floto.

281. Apunte 03


Luz que invade. Ábside. El trabajo del insecto. La voluntad tenaz. Invisible. Asir palabras. Abismo.Contemplar el hilo (casi) invisible. Arácnido. Brillo. Neón. Gas. Fluir de la visión. Eco de palabras. Oración. Actos. Luz que pende. Nadir. Abrir los ojos a la oscuridad. Enfrentar. Palabras garfíos. Veneno. Transparencia en el nombre. La luz escapa. Hilo mirada. Místico. Arde. La Voz. Fragmentos. Corpúsculos. Fin y principio.

martes, 19 de enero de 2010

280. Apunte 02


Sobre el papel de uno en el mundo. Las herramientas para comprender. Nada va a cambiar en nuestras vidas, en el mundo, si no damos un primer paso. Hablar de salvación. ¿Acaso la vida es un camino de penitencia? Ese invento llamado culpa. Dolor. ¿De quién fue idea eso de que sólo mediante la desgracia se crece? No es mejor acaso crecer bajo la voz de la tranquilidad. Orar al hacer el amor. Descender con la corriente tempestuosa hasta los páramos de la tranquilidad

viernes, 15 de enero de 2010

279. Apunte 01


Tiempo sin palabras: No el miedo a la hoja en blanco. Nada que decir. Silencio. ¿Se puede cambiar de manera radical, especie de iluminación neblinosa, gris? viene en oleadas: la cresta del optimismo, el valle de la angustia. Quejas. ¿Y el disfrute de los momentos? ¿Acaso miedo a ser feliz? La obra escenificada continúa, el tiempo se acorta. Movimiento. Necesidad de respirar hasta la última pártícula de oxígeno que me corresponde.

martes, 25 de agosto de 2009

236. Brasas



1.
Enciende un cigarrillo. En la oscuridad la brizna de fuego es una estrella perdida en la materia oscura de la habitación. Fuma. Absorbe y expulsa el humo. Su corazón late acelerado. Nuestro ángulo de visión es el de una cámara invisible adosada en uno de los vértices de la habitación. Apenas se distingue una silueta, de pie, junto a la ventana. A pesar de que se cuela un poco de luz del exterior es imposible distinguir la mirada. Afuera, el agudo anuncio de una ambulancia; al poco rato, las notas provenientes del club de jazz de la esquina. El tiempo parece avanzar a la velocidad en que se consumen los cigarrillos. En la habitación hay un aura extraña, como de luz lunar mezclada con lámparas de neón. Se recuesta en la cama. Nosotros nos alejamos para no perturbar el sueño.

2.
Desde la ventana de la habitación apenas se alcanza a ver la esquina de un parque: en su centro, una fuente que por años estuvo descompuesta y que hasta hace poco han reparado. Niños juegan a su alrededor. Uno de ellos se mira en el agua. Debe tener cuando mucho tres años. Su reflejo se distorsiona en las ondas. Se observa, y su alma pareciera escaparse en cada molécula de líquido. Sin embargo, esto es imposible contemplarlo desde la ventana del apartamento. Una mujer se acerca al niño y le sonríe. Es su madre. Madre e hijo parecen idénticos: misma mirada, misma boca, mismos ademanes. La mamá le toma la mano y lo aleja de la fuente. Lo último que mira el niño en el agua ya no es su reflejo, sino una brasa encendida a mitad de la noche.

3
Sabemos que ella trabaja, aunque no lo podemos precisar con exactitud. Sale del edificio alrededor de las nueve y regresa ya entrada la tarde. Es una joven espigada, de formas discretas, en las que la ropa que viste sientan bien. Camina con seguridad y los anteojos que usa le dan un ligero aire intelectual. A su paso atrae las miradas de aquellos que se cruzan en su camino.
Todos los días atraviesa el parque pero evita pasar cerca de la fuente. Ha variado su rutina al darse cuenta que ya funciona. El espejo de agua parece enamorarla. El sonido de algunas gotas de agua al caer, el aroma de la piedra húmeda. Se detiene y observa. Su rostro reflejado se distorsiona en las ligeras olas del agua de la fuente. A su espalda, el jardinero enciende el motor y un poderoso chorro de agua fluye de lo alto. Ella retrocede espantada; luego ríe. Al dar la espalda no alcanza a darse cuenta del reflejo de un niño pequeño que sonríe.

4
El niño pasea por el parque en un cochecito de color amarillo. Pedalea. No sabemos qué pensamientos ocupan su mente, pero se ve contento. Desde este ángulo no observamos a su madre, sólo intuimos que no debe andar lejos. El agua de la fuente brinda un fondo sonoro que se mezcla con el ritmo apurado de unos tacones. La chica que hemos visto salir del edificio de apartamentos por la mañana vuelve del trabajo. Niño y joven se encuentran: él detiene su coche de pedales y parece mirarla, reconocerla. Ella va ensimismada y al parecer no se da cuenta de la presencia del niño. Siente un escalofrío. A unos pocos metros de donde el niño en pausa la observa ella se detiene, mira con curiosidad y levanta un objeto del piso. La voz de la madre se escucha a la distancia.

5
Ella sueña con un pasillo estrecho donde se encuentra a un joven más o menos de su edad que no conoce. Hablan. No recuerda sobre qué versa la plática. Hay poca luz y las sombras hacen sentir el ambiente opresivo. El niño sueña con un pasillo iluminado. En él se encuentra una niña. Se sonríen. Juegan. Al despertar, ambos tienen un ligero toque de cansancio. La joven intenta recordar qué soñó pero las imágenes no le vienen a la mente. El niño se levanta y busca a la niña con la que ha estado jugando. Descubre que en su habitación no hay nadie más que él.

6
De nuevo la habitación a oscuras. Ella enciende un cigarrillo. En el bolsillo de su pantalón ha guardado el objeto que se encontró el día anterior en el parque: es una maltratada cartera de plástico para guardar documentos y adentro hay una polaroid de un niño montado en un coche de pedales amarillo. Fuma. Exhala el humo que se eleva y escapa por la ventana. Por alguna razón que ignora está a punto de llorar; intenta sonreír para que el llanto no escape de sus ojos, es inútil. Arde el humo en la córnea. Cierra los ojos y se ve a sí misma cruzando el parque; se sienta en el borde de la fuente y espera la aparición del niño. Hoy viste un traje con saco rosa, camisa a cuadros y no monta en su coche amarillo. Viene de la mano de su madre. La madre sonríe mientras el niño escapa de su mano y corre a abrazarla. Es un abrazo colmado de cariño, cálido, muy cálido. Se siente extraña. Como si alguien faltara en ese apartamento. La brasa del cigarrillo permanece aún largo rato en la oscuridad.

jueves, 20 de agosto de 2009

235. El polvo del tiempo

"The Dust Of Time", Theo Angelopoulos, Jérôme Aghion and Cantar,
MITTAL factory, Temirtau, Kazakhstan (pic. Christophe Penchenat), Dec.2007

Cada momento de nuestra vida
está hecho de pasado y de presente,
de lo real y lo imaginario
y ambas cosas en una.

Theo Angelopoulos

miércoles, 17 de junio de 2009

221. Convaleciente

Romper la rutina debido a la enfermedad. Recordar lo que es estar postrado en cama sin otra cosa que hacer salvo pensar y pensar. Darle vuelta a los asuntos. Desesperarse porque lo "urgente" ya no será posible realizarlo en tiempo. Volverse consciente de manera drástica y una vez más del paso del tiempo. Desencanto. La fragilidad. El ánimo irritable. Por lo tanto el retorno a la rutina es lento y ponzoñoso. De mi parte me quedaba dormido. Como ante un espejo descubrir que dentro de la psique de uno algunas cosas han cambiado, otras estan en proceso, algunas más siguen inamovibles. Qué despertar más extraño el de la convalecencia. No podría decir que ya estoy bien, y sin embargo. Lo más curioso de todo: son los asuntos extra enfermedad los que más me cuesta trabajo solucionar. Los que más abrazan con aire de intranquilidad.

miércoles, 10 de junio de 2009

219. El retorno del Paseo Chapultepec


Resulta que la semana pasada estuvo circulando en Facebook (no hay escape, con más fuerza que la influenza, ésta sí es la verdadera pandemia de años recientes) el anuncio del retorno del Paseo Chapultepec. Se anunciaba un evento literario, patrocinado por la Feria Municipal del Libro, con Don Fernando del Paso, Fadanelli y tres presentadores (¿?).

En añoranza a aquel año en que Guadalajara fue supuesta capital cultural de América, y a pesar de la polémica (en realidad era genial que cada sábado cerraran la circulación de la avenida, pudieramos vender-comprar libros, deleitarnos bebiendo alcohol en la vía pública, asitir a lecturas o presentaciones, conciertos, teatro, títeres, danza y por supuesto comprarles algo a los infaltables "artesanos"), pensé que, sin llegar a ese nivel, de menos que aquello reviviría en esencia. La remodelación va tomando forma y lo cierto es que ha quedado bastante transitable. (Ir en bicicleta alrededor de las ocho de la mañana por el camellón recien remodelado, bajo los árboles y sin preocuparse por autos y camiones, es una enegizante manera de comenzar el día laboral).

Pues resulta que el evento literario quedo en eventillo (por chiquito). Desde mi perspectiva falto conexión entre los escritores y el público, quizá porque Don Fernando se encontraba bastante preocupado de no contagiarse de influenza, o tal vez porque Fadanelli a pesar de su postura crítica, por momentos anárquica, habló siempre de respetar las leyes y se enfocó más que a la literatura, a la política, entendida desde su óptica. Los cuestionamientos del público fueron más por la curiosidad que por tener un verdadero conocimiento de la obra de alguno de los dos, lo cuál es bastante lógico, por lo demás que bueno que se animaron a preguntar, e incluso a increpar, porque a veces ni eso. Brilló la comuna culturosa literaria por su ausencia, es muy probable que tuvieran mejores cosas que hacer (quizá ver la derrota de la selección, o vaya uno a saber, aunque la verdad aquellos que decidieron quedarse en casa a leer, o fueron al cine, o a cualquier otra cosa que se les vino en gana, la verdad, bien por esa decisión).

Lo positivo es que la calle Guadalupe Zuno en su cruce con Chapultepec ha sido bloqueado, dando lugar a que el declive de Chapultepec quede como un perfecto foro para actividades al aire libre. Supongo que en un futuro próximo esta característica se explotará de manera acertada y frecuente, y no es para menos, sigue siendo uno de los espacios favoritos de muchos metropolitanos. (Y sobre todo de los que vivimos por el rumbo).

Y tan no fue regreso del mentado Paseo Chapultepec que ni siquiera andaban por esa cuadra los ya infaltables "artesanos", a los cuáles o no les avisaron, o de plano por alguna razón los dejaron del otro lado de la glorieta a los Niños Héroes. (Tal vez sólo por un sábado más, o hasta que se inaugure oficialmente el remodelado camellón).

De los conciertos no puedo comentar mucho, la verdad es que no me quedé pero ,supongo que al ser lo más esperado, no creo que Jaramar y ni los demás hayan decepcionado a su público, aunque no fuera tanto como quizá se esperaba.

jueves, 4 de junio de 2009

217. Murakami Fever II



No veía claro que hubiera en mí nada que me hiciera superior al resto de los mortales. Al comentárselo, se echó a reír. —Es algo sencillísimo —me dijo—. Todo estriba en que me has buscado. Eso es lo que importa. —¿Y si te busca alguien más? —De momento, quien me ha buscado eres tú. Y, por otra parte, vales mucho más de lo que piensas. —¿Por qué crees que me subestimo? —le pregunté. —Pues porque sólo vives la mitad de tu vida —me respondió llanamente—.

***
He aquí que las sombras de la prisión en torno a nuestro día crecen desbordando el azar...

***

Ahora bien, ¿adónde hay que ir para encontrar algo que tenga sentido? ¿Adónde? No queda nadie que trabaje con honestidad, no nos hagamos ilusiones, del mismo modo que ya nadie respira ni mea con honestidad. Son actitudes que se extinguieron. —Antes no eras tan cínico —me espetó.

***
Nuestra existencia es una sucesión de instantes aprisionados entre el «todo» que queda a nuestra espalda y la «nada» que tenemos delante. Y ahí no hay lugar para el azar, ni tampoco para lo posible.



—Los tiempos han cambiado —le dije—. Y el cambio de los tiempos ha traído el de muchas otras cosas. Aunque eso, al fin y al cabo, me parece bien. Todo se renueva. Nada que objetar.

***

—Lo que te pasa es que te preocupas demasiado por lo que pueda ocurrir luego, y luego, y luego...

***

Lo que quiero decir, en resumidas cuentas, es que no sé si vale la pena engendrar una nueva vida. Los niños crecen, las generaciones se suceden. Y ¿adónde conduce todo eso? Se allanarán más montañas, y se ganará más terreno al mar. Se inventarán vehículos cada vez más veloces, y más gatos morirán atropellados. ¿No tengo razón?



—Se acabó la canción. Sin embargo, la melodía todavía suena.

***

Cierto autor ruso escribió que aunque el carácter puede cambiar, la mediocridad no tiene remedio. Los rusos, de vez en cuando, se descuelgan con frases redondas. Tal vez las meditan durante el invierno.

***

El mundo... Esta palabra siempre me hace pensar en un gigantesco disco sostenido animosamente por un elefante que va montado sobre una tortuga. El elefante es incapaz de comprender la ayuda que le presta la tortuga, la cual, por su parte, no se hace cargo del esfuerzo que tiene que hacer el elefante. Así pues, ni el elefante ni la tortuga llegan a saber nunca cómo es el mundo.

***

El mundo es mediocre. Eso no admite duda. ¿Quiere decirse con ello que el mundo es mediocre desde su origen? De ningún modo. El origen del mundo es el caos, y el caos no es mediocridad.

***

—Todo el mundo tiene alguna cosa que no quiere perder. Y tú también, por descontado —respondió el hombre—. Somos profesionales en dar con ello. La gente debe tener algo a medio camino entre sus deseos y su orgullo, del mismo modo que todo objeto tiene su centro de gravedad, ¿no?

***

—Si no te cojo de la mano, me da la impresión de que voy a ser arrebatada de tu lado y transportada a algún lugar absurdo.

***

Volvimos al hotel, y nos dedicamos a copular. Me encanta el vocablo copular. Encarna una serie determinada y concreta de posibilidades, que conducen directamente al fin deseado.

***

Tras dejar en orden el equipaje, nos dedicamos a copular durante un rato, y luego nos fuimos al cine. En la película, muchas parejas se dedicaban también a copular. Resulta divertido ver copular a los demás, al menos de vez en cuando.



Me entraron ganas de abandonar mi misión y lanzarme monte abajo sin más dilaciones. Pero tampoco eso conducía a nada. Estaba demasiado metido en aquel asunto para zafarme de él sin más. El recurso más fácil sería echarme a llorar dando voces, pero llorar tampoco conducía a ninguna parte. Puestos a llorar, había cosas que merecían más lágrimas, como bien sabía.

***

—Dejémonos de principios generales, como te dije antes. Naturalmente, todos los seres humanos tienen su debilidad. Sin embargo, la verdadera debilidad escasea tanto como la verdadera fortaleza. Tú no sabes lo que es esa debilidad que te arrastra sin cesar a las tinieblas. Pero tal cosa existe, verdaderamente, en este mundo. No se puede reducir todo a generalidades.

***

En realidad, tenía que esfumarse antes o después. En ti, en mí, en tantas chicas que hemos conocido, hay un algo que acaba esfumándose. Sabes que es así.


***

Anduve bordeando el río hasta su desembocadura, y al llegar a los últimos cincuenta metros, ya de playa, me senté. Estuve llorando durante dos horas. No había llorado tanto desde que nací. Tras esas dos horas de llanto, conseguí incorporarme. No sabía adónde ir, pero me puse en pie y sacudí la arena que se me había adherido al pantalón. Ya había oscurecido. Al echar a andar, escuché a mi espalda el murmullo de las olas.


Fotografías de tomadas del flickr de Last Kokoro

lunes, 1 de junio de 2009

216. En el supuesto de que debo trabajar II


2.
Beth Gibbons. Su voz río, voz de agua helada, alcohol sobre las rocas que dan forma a la garganta. Y ese mirar tras la ventanilla de un vehículo en movimiento el paisaje, los recuerdos. Volver a lo esencial. En el silencio hundirse en el reflejo de uno mismo. Reconocer los huesos y las médulas. La oxidación del paso del tiempo. Las recurrencias y la manera de actuar en automático. Silencio. ¿Cuándo sabe uno que la vuelta en esa dirección es la adecuada? Que es el momento. Ya no se trata de arrojarse de la plataforma más elevada. Una vez conociendo el mecanismo ¿repetir el movimiento? Mysteries. Y la voz de Gibbons sin la parafernalia electrónica. Sólo esa su voz y un piano, y el recuerdo de la carretera y el paisaje mientras pláticas insulsas telón de fondo. La música transporta. No entender y pretender hablar: desbrozar los espíritus. ¿Para qué? Nunca se me ha dado la prudencia y contener las palabras es un ejercició extraño. El Out of season sigue desgranando su atmósfera llena de melancólia que inunda sin ahogar. La música como un haz de luz emerge de su punto de origen y se disocia en la altura, en quién sabe que altura, y pretende alcanzar las estrellas.

Un solitario piano... unas últimas notas, el sonido del viento, los latidos del corazón: [ ]

sábado, 30 de mayo de 2009

215. De fuga

Pues resulta que entre que se dieron las circunstancias y decidí yo, justo estoy a un paso de tomar un respiro, abrir paréntesis, ir por oxígeno para recargar los ánimos y afrontar lo que se viene en toda la amplitud que la palabra futuro abarca. No muy lejos de la ciudad, no el ansiado mar, pero de menos se promete cierto contacto con la naturaleza. Romper la rutina del encierro, de la computadora, del estrés de tener que imprimir a tiempo para que algún libro salga también en tiempo. Muchos y variados son los caminos del señor. Por lo pronto espero que cuando vuelva mi corazón respire más acompasado y el cerebro carbure con mayor prescisión y soltura.

Como sea, lo que es inevitable es seguir en medio del caos del cambio. En los últimos meses se han movido desde sus cimientos algunos paradigmas, también algunas paranoías. El que fui ya no lo soy, aún más alla de lo obvio que pareciera resultar, es en este caso una verdad cuyo peso aún no termino de aboserver del todo.

Sea el aire.

domingo, 10 de mayo de 2009

204. Días de encierro, reload

Es triste, muy triste, comprobar que en algunas ocasiones el querer mucho a alguien no es suficiente para evitar hacerle daño. De pronto uno es lo peor que le pudo ocurrir, y por más empeño, por más esfuerzo que se ponga en estar bien con esa persona, todo parece estar encaminado a terminar en un pozo seco y oscuro.

A. Murakami

miércoles, 6 de mayo de 2009

202. Cinco centímetros por segundo

A.
Concluyó en apariencia el encierro. Pero yo sigo en casa. Respiro. Puedo percibir el paso del aire por la nariz, por los pulmones y volver. Gérmenes. Virus. Oxígeno. Las cosas si se hace un recuento paracen tener un nuevo brillo. Como hace mucho no he estado soñando largo y coherente, aunque sea esto lo único que recuerdo. No propiamente el sueño.

B.
Me dicen cosas que me dejan pensando. Hombre agua contenida en un recipiente. Nuevas formas. Líquido que mana o gotea. Sabor. He olvidado por momentos las palabras. Lo que se hace con ellas. Soy. Estoy cansado de esta carcasa. Del envoltorio. Piel nueva. Mirada nueva es lo que clama mi espíritu.

C.
Y sin embargo pareciera por momentos que sólo me rodea un desierto enorme. Que el calor aumenta mientras el sol trepa hacia el cenit y me voy deshidratando. Planes. Como promesas en espera escritas en un papel. Soledad. Compañía. Me desespera la necedad y el silencio. ¿Cosechamos tempestades porque sembramos tormentas?

D.
De pronto lo común, el día a día se vuelve ininteligible. Como ininteligible lo que se redacta. Lo que se postea. Ignoro si es una pista. Si es una botella con mensaje. Simplemente, y a diferencia de otras veces, la necesidad de teclear y dejar escapar palabras.

E.
Una manera más de decir que uno a fin de cuentas no entiende nada salvo que el tiempo avanza inexorable y que a veces no sabe como comunicarse de manera correcta con el resto de sus congéneres.

F.
Si cierro los ojos hay sonrisas. Y recuerdos. Principalmente recuerdos como fotografías: una madre, un padre, hermanos, las diferentes personas que hemos amado. Enigmas y crucigramas.

G.
Uno piensa que lo ha resuelto todo, que la luz le infunde claridad de pensamiento. Alguien: el viento, un rumor de agua, le sopla al oído la duda y se puede venir abajo el edificio. Es momento de que los cimientos prueben si en verdad valen lo que han costado.

H.
Es evidente que esto no es poesía. Es evidente que esto quizá no sea nada.

I.
Ideas sueltas. Estados emocionales encontrados (ying/yang, pajas mentales, imaginaciones, ignorancia). En este atractivo caldero toparse con una historia animada japonesa que acarrea líquido a los ojos. Recordar. Imaginar. Traspasarse al papel protagonista. Ser sin en realidad serlo. Pero la historia va y la proyección de uno remueve sentimientos. Largo paréntesis para intentar percibir con palabras ajenas e imágenes ajenas lo que mueve.




5 Centímetros por Segundo (秒速5センチメートル Byōsoku Go Senchimētoru?), con el subtítulo "una colección de historias sobre la distancia." es una película de anime dirigida por Makoto Shinkai. La película se finalizó el 22 de enero de 2007. La primera parte de la película se estrenó en Yahoo! Japón para miembros exclusivos desde el 16 al 19 de febrero de 2007. El 3 de marzo de 2007, la película completa se estrenó en los diferentes siendo el primero en Cinema Rise en Shibuya, Tokio. La película se divide en tres partes: Extracto de sakura (桜花抄 Ōkashō?), Cosmonauta (コスモナウト Kosumonauto?), y 5 Centímetros por Segundo (秒速5センチメートル Byōsoku 5 Senchimētoru?). El DVD fue lanzado el 19 de julio de 2007.

Makoto Shinkai había expresado que, a diferencia de sus últimos trabajos, no habría fantasía o elementos de ciencia ficción en esta película. En su lugar, la película procuraría presentar un mundo verdadero desde una diferente perspectiva. La película de Makoto da una vista realista de las luchas que muchos hacen frente contra del tiempo, del espacio, de la gente, y del amor. El título 5 centímetros por segundo viene de la velocidad a la cual los pétalos de sakura caen del árbol, los pétalos que son una representación metafórica de los seres humanos, evocadora de la lentitud de la vida y de cómo la gente comienza a menudo junta pero lentamente se van separando y toman caminos diferentes.

La historia inicia en un Japón a comienzos de 1990 finalizando en día más moderno, centrándose en un chico llamado Takaki Tōno.

Episodio 1: Extracto de sakura

En la graduación de la escuela primaria, Takaki Tōno y su amiga Akari Shinohara tienen que separarse. Akari se muda a Tochigi debido a los trabajos de sus padres, mientras que Takaki iría a una escuela secundaria en Tokio. Los dos deciden mantenerse en contacto mediante cartas, pero a pesar de los sentimientos que existieron entre ellos, la única cosa que persistió era tiempo. Cuando Takaki se entera que su familia se mudará a Kagoshima, él decide ir a ver a Akari, debido a que le será muy difícil seguirla viendo luego de su mudanza. Sin embargo, cuando llega el día, una severa tempestad de nieve retrasa por varias horas el viaje de Takaki, lo cual lo hunde en el desaliento y la desesperación. Finalmente, cuando el tren se detiene en la estación donde se reunirían, se sorprende al darse cuenta de que, a pesar de lo tarde, Akari lo ha estado esperando. Tras un breve reencuentro, ambos abandonan la estación y caminan en la noche atravesando un campo lleno de nieve. Luego de darse un beso, Takaki le dice que será muy difícil desde ahora permanecer juntos y que las circunstancias poco a poco los está separando. El episodio finaliza con Takaki, abordando un tren y despidiéndose de Akari.

Episodio 2: Cosmonauta

Takaki se encuentra en el tercer año de la secundaria superior en Tanegashima, donde se localiza Centro Espacial Tanegashima. Kanae Sumita, una compañera de clase de Takaki, tiene un afecto especial sobre él, pero no tiene aún el coraje para expresar sus sentimientos. Luego, ella se da cuenta que Takaki siempre mantiene una mirada "perdida", como si buscara algo más allá del horizonte. Aunque ella ama a Takaki, Kanae entiende que él está buscando algo más en otro lugar, algo que ella no le podrá ofrecer.

Episodio 3: 5 centímetros por segundo

Ahora es 2008, y los tres personajes han tomado caminos diferentes. Takaki ahora es un informático en Tokio, y Akari se está preparando para su matrimonio. Un día, Takaki sale y piensa que el rostro de una persona al estar cruzando un carril de tren le es muy familiar. Desconcertado por el encuentro, él intenta mirar detrás, pero un tren pasa y corta su visión.

[Tomado de Wikipedia]






J.
Mirar el calor de tan pesado. Percibir como motas de polvo los sonidos de la avenida. La música que proviene de la sala. Tener que pedir y pedirse permiso para todo. Los seres queridos como un río que no deja de fluir fluctuan entre el silencio y la distancia. Nos miran y nos retan. Nos desafían a entender aquello que sólo ellos en su idoma comprenden. Me declaro nulo e ignorante. Con miedo.

K.
Pero cada mañana, cada desperter y abrir los ojos es saber que la luz sigue ahi, aún, que no se sabe si hemos de morir enseguida o dentro de cincuenta años, y que más vale intentar vivir bien. En paz con uno mismo y con el mundo. A pesar de lo difícil que es. No ser negro ni blanco. Ni un extremo ni el otro. Centrarse.

L.
Y terminar por no entender del todo las palabras puestas de manera virtual en el fondo negro de la pantalla. Sólo saber que hay una gran necesidad de...

miércoles, 18 de febrero de 2009

180. Una especie de lotería

A.
Lugares comunes

La vida da muchas vueltas. A veces estamos en la punta del iceberg, otras en el fondo y ni siquiera podemos percibirlo. A fin de cuentas pareciera que la vida intentara resumirse en la imagen del can que persigue su propia cola, o siendo más filosóficos, por la de una serpiente devorándose a si misma.

B.
Cuestión de perspectivas

Muchas de las visiones que nos convierten en nosotros mismos dependen del punto de vista: close up, plano americano, gran angular. La perspectiva y la manera en que las complementamos con el todo que las rodea puede ser la diferencia entre estar en el infierno o tomarse las cosas con mayor calma.

C.
Inconsciente.

¿Qué tanto de nuestra vida interior desconocemos? ¿Qué tanto de nuestras decisiones enverdad son nuestras? Suspirar para tomar valor y enfrentar el pasado. Ir a la cueva platónica a enfrentar nuestra alma, no para destruirla, para conocerla y salir de la oscuridad como seres un poco más luminosos. Conocer la esperanza.

D.
La esperanza.

Cualqueira tiene oportunidad de ser feliz. La dirección correcta debería ser encontrar una vida de equilibrio en la que el ideal sería un estaeod de bienestar basado en la paz interior, el conocimiento de uno mismo y no tanto en la idea material de lo bueno: de lo que nos han enseñado por muy diferentes medios que es la "buena vida"

E.
El tiempo.

Somos testigos de transformaciones, del cambio de rostro de nuestros padres, ahora de nosotros mismo y en algunos casos de los hijos que le damos al mundo. Sesgo generacional quizá: comienza el extrañamiento de lo anterior, de lo que ya paso, y de pronto adquirir consciencia de todo lo que se fue, y sobre todo de que es irrecuperable. Desde siempre saber que el destino final es la muerta, y reconocer que ignoramos de ella casi todo como cuando eramos niños, pero que ahora no podemos decir que nunca llegará.

F.
La muerte.

Lo común es enfrentarla dando rodeos. Muere nuestra mascota, muerte algún conocido de la colonia, de la cuadra, un pariente lejano. De vez en cuando el ciclo es roto y perdemos a una madre o a un padre. La conciena infantil es interrumpida por una furia inexplicable y la tristeza se anuda en la garganta sin saber por qué. El problema no es sentir lo anterior, que es lo más natural. La cuestión se vuelve intratable cuando el niño crece biológicamente pero se ha quedao atrapado ahi.


G.
Salvación.

Salir de cualquier círculo vicioso cuesta trabajo. Si fuera fácil supongo que no habría necesidad de escribir estas líneas, ni tantas otras realmente sabias o con más talento que éstas. El simil sería tener un edificio construido a partir de una mala cimentación. Sabemos que el riesgo es alto, en cualquier momento, y más si se presentara un sismo, nuestra contrucción podría venirse abajo. Nos dicen que los cimientos deben ser reforzados, quizá reconstruidos, pero al mismo tiempo se debe hacer sin derrumbar el edificio. Como arquitectos renegamos y creemos imposible no sólo la reparación, inclusive que nuestros cimientos esten mal. Después comienzan los problemas. Y en muchas ocasiones se desmorona. Tampoco se trata de tumbar el edificio pensando que reconstruirlo es más que sencillo, porque es falso.

H.
El primer paso: comenzar.

Pensar que pese a teorías apocalípticas, la crisis, el calentamiento global, las limitaciones personales, tras el espejismo que nos hemos obligado a ver, ser felices no es tan difícil.

I.
Paciencia.

Respirar. Reflexionar y conocernos. Aprender. Dar. Ser en verdad autónomos e independientes pero no olvidar que estamos insertos en una sociedad. Autoafirmarnos. Ser. Amar. Aprender a llevar las cosas poco a poco. El ardor por resolverlo todo en un sólo paso nos aleja del objetivo. Apaciguar ese ardor e ir punto por punto. Recordar el edificio: es hermoso: preservar aquello que deba ser conservado es la premisa.

para Baraxas
con cariño y admiración
y con H.F.
que mira a pesar del espejismo

sábado, 24 de enero de 2009

168. ¡¡¡Gritar!!!


Ayer:

Uno de esos días en que desde el momento de abrir los ojos nos acompaña la sensación de querer gritar. Gritar para recuperar al ser amado, gritar para que vuelva la madre muerta, gritar para no deberle más a nadie, gritar para que el trabajo no nos quite tiempo de vida, grito como catarsis. Gritar la falta de justicia, los errores, los fracasos, las culpas; la ausencia, el no saber; el nacimiento, el estertor de la muerte: alfa y omega. Gritar. Pase mágico del mago que vuelve todo al orden original, perfecto. Grito adánico. Explotar y saberse, reconocerse vivo. Vitalidad. Gritar de alegría, de la risa, de gusto; cinta de moebius; el orgasmo.

miércoles, 21 de enero de 2009

167. La felicidad y el vuelo

Para la Maga memoriosa

No dejarse aplastar por el peso
de los acontecimientos gravísimos
como ningún ave o pájaro
puede ya soportar en vuelo.
No sólo lo grave tiene alas:
la alegría también tiene
alas sin plomo. Plumas
son las necesarias en estas horas graves,
plumas para hablar, palabra por palabra,
plumas que secar después de la tormenta.

Eduardo Milán


Despertar y abrir el libro que se encuentra en la mesa de noche. Encontrar el poema, las palabras necesarias que la poesía nos susurra. Despertar: "Abre los ojos". El invierno transcurre y las mañanas frescas, a la par del café, son el aditivo para un total despertar. Camino al trabajo, reflexionar sobre el gusto particular, malsano, de complicar de más las cosas. Aspirar, más que a la felicidad permanente, a la tranquilidad diaria, la horizontalidad creativa. Arrojar los lastres: es hasta que se emprende esta labor cuando con claridad se percibe el peso y fuerza de estas lapas, rémoras. Emprender el vuelo, de ninguna manera antes de preparar las alas, el fuselaje mental. Seguir aprendiendo: asimilar el peso de los miedos y costumbres para restar anclajes. "Señores pasajeros favor de abordar". Aprender a volar.

No son la escritura, ni tampoco la poesía, el camino. Uno mismo debe ser.

Explosión. Sumergirse en el pasado para volver a la superficie tras rescatar imágenes olvidadas que reconstruyan nuestra historia particular. Enterrar a la madre muerta y dejar vivo su recuerdo en cada sonrisa, en cada mirar sorprendido. Amor entendido como la pausa de la mirada, una caricia del espíritu, la magia del diálogo, el impulso antes del gran paso y el gran paso a su vez. Confiar.

Tomar vuelo, agitar las alas. Darnos permiso de gozar y ser felices, porque como dice Anïs Nin: Quien no sabe ser feliz no puede hacer nada por conseguir la felicidad de los demás.

martes, 13 de enero de 2009

164. Postales de un fin de semana

1

Escala musical, las variaciones de la vida nos llevan de un impulso a otro. De un baile a otro. A veces en sincronía con otros pasos, otras perdiendo el ritmo. El arte de vivir como el arte bailar. Puede uno ocupar un espacio en la pista y pasar la fiesta entera solo, con ocasionales sonrisas, o bien, ir desfilando entre un sin fin de compañeros de baile a lo largo del repertorio; o encontrar con quien conducir el paso: más que nada, con quien el perderlo no sea más que un preámbulo para encontrarlo nuevamente.

2.
¿Que para qué sirve la poesía? Como fin práctico para nada. Para algunos es rescate del mundo. para otros el camino a la contemplación del mismo; A más, los conduce a vericuetos nuevos de su propia alma. Metáforas: el cuarto oscuro por donde se filtra un poco de luz por la rendija de la ventana; el ebrio tirado en un rincón, confundido en su particular mundo, que escucha los pasos de los demás, sus voces; el temblor de la fiebre y lo que nos hace mirar; los sonidos del mundo desde una cama mientras la conciencia juega al caleidoscopio entre el pasado y la imaginación

3.
Los días montaña rusa. De la fiesta total a la incertidumbre cruda. Escala musical, ya decíamos; y andando por todos los tonos volvemos a encontrar la vida. Canciones, coplas, versos, rimas. Contrapunto. Descubrir a mitad de la sinfonía, de la pieza, en trazo libre, motivos tatuados en nuestra alma. ¿En algún momento es demasiado tarde para corregir? Increíble en determinadas circunstancias el poder que brinda una sonrisa para resucitar.

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