lunes, 13 de abril de 2009

194. El baile y el salón, welcome back

Tras un tiempo de desaparición por circunstancias que de momento no vienen al caso, la columna que Rúben Rodríguez Maciel (Periodista y crítico de música) compartía en el diario Público Milenio y cafetacvbamente intitulada "El baile y el salón", puede localizarse nuevamente, sólo que ahora en coordenadas del mundo Matrix. Para ser más específico, bajo el auspicio del sitio composta.net cuyo trabajo en el mundo virtual merece una reseña aparte.










Y para comprobar que viene con todo, y con el plus de que en la red casi cualquier cosa está a un click de distancia, destaco dos notas: una dedicada al más reciente álbum de Marianne Faithfull, Easy come, easy go (discazo, como lo podrán leer en susodicha nota); la otra, al maestro Leonard Cohen y su más reciente edición Live in London.

A continuación comparto un fragmento de cada una de las notas y los invito a que visiten su sitio, incluso a que lo den de alta en su lector de Feeds. Vale la pena, se los aseguro.




El rey Leonardo


“El más grande, el escalón más alto de los cantautores de nuestra época”. Así presentó Lou Reed a Leonard Cohen, a su maestro, al canadiense de casi 75 años, cuando el ex Velvet Underground le dio la bienvenida al Salón de la Fama del Rock and Roll, el 10 de marzo de 2008. Los aplausos de los selectos invitados a la ceremonia sonaron, y muy merecidamente, durante casi tres minutos. Ahí estaba el genio modesto, el artista único, el poeta, el novelista, el practicante del budismo, el de la voz grave y penetrante. Semanas antes de su inducción al templo del rock, Cohen había anunciado que emprendería una gira por ciudades europeas y que después arribaría a algunas de su país. Cuando el tour hizo parada en Londres el 17 de julio del año pasado, en el sitio llamado O2 Arena, el veterano y su equipo de instrumentistas decidieron grabar la sesión, para después publicarla en formatos de CD y DVD. (Click para seguir leyendo).




La gran Marianne


La de voz ronca y llegadora, la actriz de carácter, la ex novia más guapa de Mick Jagger, la ex amante de las anfetaminas, la admirada londinense de 62 años. Todo eso y más es Marianne Faithfull, la reconocida artista que ha retornado a la esfera de la música en medio de una merecida celebración. Resulta que en octubre de 2007 le fue detectada la hepatitis de grado C, enfermedad considerada hasta mortal en la gran mayoría de los casos. Ella lo sabía. Así que sin esperar una recuperación definitiva y oponiéndose al reposo que le sugerían los médicos, Faithfull se metió al estudio para grabar un nuevo álbum en diciembre de aquel año, que quedó listo en un par de semanas. Los pronósticos sobre su cura eran alentadores, y por fortuna sanó en la segunda mitad de 2008, temporada en la que decidió publicar Easy come, easy go, cuya primera edición, sólo disponible en Europa, consistió en un compacto o acetato con diez cortes. Fue una especie de adelanto, y más que nada un motivo para hacer fiesta por la vuelta a la vida de la gran Marianne. (Click para seguir leyendo).

1 Comentário:

rubén dijo...

¡Gracias, Marts! Y claro, todos bienvenidos a El baile y el salón. Ahí nos leemos

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